¿Cuáles son los antecedentes de la práctica ¨Permacultura¨?
La permacultura es un término relativamente nuevo que se ha popularizado en las últimas décadas como un método para diseñar sistemas sostenibles y regenerativos. Sin embargo, la permacultura como concepto ha existido desde tiempos pasados, aunque con diferentes nombres y enfoques. La permacultura moderna fue desarrollada en los años 70 por Bill Mollison y David Holmgren en Australia, como una respuesta a los problemas ambientales y sociales de la época. Desde entonces, se ha extendido por todo el mundo como una filosofía de diseño para la creación de sistemas basados en principios éticos y ecológicos.
Pero la permacultura no es algo nuevo, ya que la idea de trabajar con la naturaleza para crear sistemas sostenibles y productivos se puede encontrar en muchas culturas antiguas. Por ejemplo, los pueblos indígenas de América del Sur han practicado la agricultura en terrazas durante miles de años, creando sistemas de producción de alimentos que son sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. En China, la agricultura en arrozales ha sido una forma de producción de alimentos sostenible durante siglos.
Además, la permacultura también tiene sus raíces en la agricultura orgánica y la horticultura, que han existido desde tiempos pasados. Los métodos de cultivo orgánico y la utilización de compost para fertilizar la tierra se han utilizado durante siglos, como una forma de producir alimentos sin dañar el medio ambiente.
La permacultura moderna se basa en tres principios éticos: cuidado de la tierra, cuidado de las personas y reparto justo de los recursos. Estos principios se aplican a todos los aspectos de la vida, desde la producción de alimentos hasta el diseño de comunidades y sistemas sociales. Se busca imitar los patrones y procesos naturales para crear sistemas sostenibles y regenerativos. Esto se logra mediante la creación de sistemas de producción de alimentos que son integrados y diversificados. Por ejemplo, en lugar de plantar cultivos en filas rectas, se utilizan técnicas de cultivo en policultivos y de rotación de cultivos para crear sistemas más eficientes y permanentes.
Además, la permacultura también se enfoca en la creación de comunidades autosuficientes, donde se comparten recursos y se trabaja en colaboración, este es otro ejemplo claro del trabajo de las organizaciones antiguas, quiénes lograban la sobrevivencia y el desarrollo con la creación de huertos comunitarios, la producción de alimentos locales y la utilización de energías renovables, así como la educación y el esparcimiento del conocimiento y las herramientas.
